¿Qué necesito saber sobre los trastornos alimentarios?

Los trastornos alimentarios contienen dietas extremadamente estrictas, atracones, vómitos después de las comidas, conteo obsesivo de calorías y el uso de otros comportamientos extremadamente poco saludables que pueden causar un daño inmenso tanto física como mentalmente. Sin embargo, los trastornos alimentarios implican un problema más profundo además de los hábitos no saludables.

Los trastornos alimentarios desencadenan pensamientos sobre la comida, el peso, la imagen corporal y el perfeccionismo, estos pensamientos y emociones negativos son los principales factores que alimentan el trastorno alimentario.

Mitos comunes sobre los trastornos alimenticios:

Mito 1: debe tener bajo peso para tener un trastorno alimentario.

Hecho: los trastornos alimenticios pueden ocurrir en personas de todas las formas y tamaños. Muchas personas que tienen trastornos alimentarios tienen un peso promedio o tienen sobrepeso.

Mito 2: los trastornos alimenticios solo afectan a las adolescentes y mujeres jóvenes

Hecho: a pesar de que los trastornos alimentarios se encuentran comúnmente en las mujeres jóvenes en su adolescencia o principios de los veinte, también se descubren en hombres y mujeres de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores.

Mito 3: las personas con trastornos alimenticios son engreídas

Realidad: Las personas con trastornos alimentarios son en vano, sino que tratan de encontrar formas de lidiar con el estrés o los sentimientos incontrolables.

Mito 4: los trastornos alimenticios no son tan peligrosos

Hecho: los trastornos alimenticios son una enfermedad grave que afecta tanto la salud física como la mental. Los desórdenes alimenticios pueden causar problemas de salud que amenazan la vida, como enfermedades del corazón, pérdida de calcio en  huesos, crecimiento aturdido, infertilidad y daño renal.

 

Habla y busca ayuda:

si comienzas a notar que tu pareja muestra síntomas de un trastorno alimentario, es crucial que obtengas ayuda. Puede tener miedo de equivocarse , decir lo incorrecto o provocar a la persona. Sin embargo, es importante que estas preocupaciones no te impidan buscar ayuda; estos comportamientos pueden convertirse fácilmente en un problema de vida. Las personas que tienen trastornos alimentarios luchan por pedir ayuda. Algunos sienten que no necesitan o merecen ayuda. Independientemente del caso, sin un tratamiento adecuado, su salud puede peligrar. Cuanto antes ayudes a tu ser querido, tendrá más posibilidades de recuperación.

 

Cómo hablar con alguien sobre un trastorno alimentario:

Encuentra un buen momento:

Debes encontrar un buen momento para hablar con la persona en privado sin distracciones. Es problemático detenerse en el medio de la conversación debido a interrupciones. También es esencial mantener la conversación mientras las emociones de todos están en calma; no es útil tener la conversación después de una discusión.

Explica tu preocupación por ellos:

Es muy común dar una conferencia o criticar durante esta conversación, pero es mejor no hacer esto, ya que solo harás que la persona esté más a la defensiva. Una opción es abordar ciertas situaciones y comportamientos que hayas notado y expresar cómo te preocupan. El objetivo principal no es ofrecer soluciones, sino expresar sus preocupaciones, cuánto se le ama

y tu deseo de ayudarlos

Prepárate para lidiar con la negación:

Existe una gran posibilidad de que tu ser querido se enoje o niegue tener un trastorno alimentario,recuerda que siempre estara a la defensiva. Si esto ocurre, se prefiere mantener la calma y el respeto. Ten en cuenta que las conversaciones como estas se sienten altamente amenazantes y atemorizantes, no permitas que se asuste.

Soporte de oferta:

Es muy fácil darse por vencido al principio, pero debes permanecer fuerte y paciente. Le toma tiempo a tu ser querido admitir que tiene un problema y revelar sus emociones. Lo más importante es abrir un lugar de confort y confiar en la comunicación. Debe quedar claro para la persona, que te preocupas por ellos, cree en ellos, y hazle saber que siempre estarás ahí para ellos sin importar lo que suceda.

 

Que evitar:

Argumentos:

Si no está lidiando con un menor de edad, no puedes forzarlos a un tratamiento. La motivación y la determinación deben provenir de ellos. Los argumentos a menudo resultan en presión, negación, enojo y frustración.

Evite hacer comentarios sobre el peso o la apariencia:

Las personas con desórdenes alimenticios ya están muy enfocadas en sus cuerpos. Los comentarios que implican que no son gordos aumentan su preocupación de no ser delgado. En cambio, dirija la conversación hacia sus sentimientos ¿Por qué se sienten gordos? ¿Qué planean que van a lograr siendo delgados?

Evita culpar:

Evita usar declaraciones de "uso" como "necesitas comer" o "estás lastimando tu cuerpo” Lo mejor es usar declaraciones usando “me", como por ejemplo: “Me resulta difícil ver cómo te matas lentamente” o "Me asusta cuando te escucho vomitar". Evite soluciones simples: como "todo lo que necesita hacer es sentirse seguro". Los trastornos alimentarios son más complejos, y si la solución fuera fácil, tu ser querido no estaría en esta situación. Anima a tus seres queridos a buscar ayuda: además de ofrecer un apoyo constante, puedes alentar a tu ser querido a buscar ayuda para reinserción. Mientras más tiempo permanezca sin tratar un trastorno alimentario, más difícil será superar el trastorno, por lo que se recomienda ayudar a tu ser querido a buscar un médico lo antes posible. Un médico puede evaluar los síntomas y proporcionar un análisis preciso y puede ordenar más pruebas para determinar problemas subyacentes, como depresión, abuso de drogas u otro tipo de trastorno mental. Si tu ser querido está en negación de ver a un médico, dirígete a ellos diciéndoles que solo están haciendo un examen físico para aliviar las preocupaciones. Puede parecer más manejable si acompañas a tu ser querido para que se sienta más seguro y cómodo.

 

Tratamiento para los trastornos alimentarios:

El tratamiento depende de los síntomas, los signos y los problemas de la persona que los padece, así como de la gravedad de su trastorno. El tratamiento más exitoso aborda los problemas físicos y mentales. El objetivo principal del tratamiento es tratar las necesidades médicas y nutricionales, desarrollar una relación saludable con los alimentos y enseñar habilidades de afrontamiento para enfrentar la vida y los desafíos. Un equipo de profesionales se considera principalmente como la forma más efectiva de tratamiento. Aquellos en el equipo pueden ser médicos, profesionales de la salud mental y nutricionistas, así como el apoyo de los miembros de la familia.

Tratamiento médico: el primer objetivo es tratar los principales problemas de salud y estabilizar el cuerpo. Es posible que necesite tratamiento hospitalario o residencial si tu ser querido tiene un daño severo. El paciente externo también es otra opción para aquellos en los que no se necesita atención médica inmediata.

Asesoramiento nutricional: Nutricionistas o dietistas se esfuerzan por ayudar a tu ser querido a tener un plan de alimentación balanceado y saludable, mantener y alcanzar un peso saludable, y establecer metas dietéticas.

Principales tipos de terapias:

Terapia individual: este tipo de problemas subyacentes que tal vez causaron el trastorno de la alimentación, así como el descubrimiento de los síntomas. El objetivo principal es aumentar la autoestima y crear una vida libre del trastorno.

Terapia familiar: la terapia familiar explora el estilo de vida familiar que posiblemente pueda interferir o alimentar el trastorno alimentario o la recuperación. Esto a menudo incluye sesiones sin que la persona sufra para descubrir la dinámica familiar.

Terapia de grupo: esto implica que las personas que sufren de trastornos de la alimentación se comuniquen con supervisión. Esto ayuda a aliviar el aislamiento y promover el apoyo mutuo.

 

¿Cómo lidiar con los trastornos alimentarios en el hogar?:

hay muchas cosas que los padres pueden hacer para apoyar una recuperación del trastorno alimentario.

Cree un ejemplo positivo: evite las dietas, las comidas para perder grasa y otros comentarios sobre el cuerpo y el peso, ya que puede crear pensamientos negativos en la persona que sufre. Intenta centrarte en las características que hacen que una persona sea única.

Ten comidas divertidas: Comer juntos como familia es de gran ayuda durante la recuperación. Si tu hijo se niega a comer la comida que prepara, anìmales a unirse a la mesa y valoralo esta vez en lugar de enfocarte en otros problemas. Esto proporciona un gran ejemplo de que la comida debe ser disfrutada en lugar de ser temida.

Evita las luchas con los alimentos: obligar a tu hijo a comer solo causará conflicto y puede llevar a más mentiras. Sin embargo, esto no significa que no pueda establecer límites. Trata de enfocar más el comportamiento de tu hijo en lugar de obligarlo a comer.

Proporciona consecuencias naturales: por ejemplo, si tu hijo decide omitir una comida, simplemente díles que no podrán ir a la práctica de baloncesto o de arte, ya que no sería seguro para ellos debido a su cuerpo frágil. Asegúrate de no estar usando esto como una forma de castigo, sino como una consecuencia para protegerlos.

Promueve la autoestima: una alta autoestima es una de las mejores maneras de promover la recuperación de un trastorno alimentario.

No te sientas culpable: los padres con frecuencia se culpan a sí mismos por la posibilidad de que su ser querido desarrolle un trastorno alimentario, algo que está completamente fuera del control de todos. Una vez que se da cuenta de que un trastorno alimentario no es culpa de nadie, será más fácil actuar y no vacilar en buscar ayuda.

Promover la recuperación: la recuperación de un trastorno alimentario toma un tiempo; no hay soluciones de ninguna manera, por lo tanto, es esencial tener paciencia y compasión. No intentes establecer objetivos poco realistas, sino brindar apoyo y elogio a cada paso adelante; además de brindar esperanza con los contratiempos que se producen.

 

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Juzgar: demuéstrale a tu ser querido que lo amas verdaderamente, que entiendes que sufre y que siempre estarás ahí para ayudarlo. Omite los comentarios que juzgan a la persona y házle saber que está siendo escuchado y que sus sentimientos son válidos.

Posibles factores desencadenantes: trata de evitar los temas relacionados con la comida, el peso, o el engaño corporal,sin embargo, trata de comer aún delante de tu ser querido, ya que es un buen ejemplo.

 

Cuídate: no te involucres demasiado con el trastorno de la alimentación y comiences a dejar de cuidarte. Asegúrate de contar con  soporte para que tengas suficiente energía como para cuidarte también. Puede ser útil encontrar un grupo de apoyo, su propio terapeuta o un amigo de confianza para tener un lugar seguro para hablar sobre sus sentimientos. Intenta encontrar tiempo para mostrar las actividades de cuidado personal.

PARA AMIGOS Y FAMILIA:

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